Para empezar esta foto no tiene mucho que ver con Kamakura, pero es una de las cosas que les hizo gracia a mis amigas y a todo español que viene por primera vez. Hay máquinas de bebidas por todas partes (he leído que incluso en el camino de ascenso al Fuji, !?!?), y hay tantas marcas y clases de bebidas que es imposible aprenderselas. Al principio estaba encantada con esto, sobre todo porque en invierno ponen bebidas calentitas, pero hay tantas tantas que ya me preocupa más la energía que gastamos para poder permitirnos esta nueva necesidad adquirida...
Algunas de las tiendas de la ciudad son preciosas y vale la pena comprar unos cuantos recuerdos allí. Incluso hay una tienda que vende merchandising de Ghibli!
(algunos son muy monos)
Incluido este señor Buda, el segundo de bronce más grande de Japón. La verdad es que impresiona bastante cuando giras la esquina a la entrada y te encuentras con él. He oido que se puede entrar dentro, pero nosotras llegamos un poco tarde y no dió tiempo.
Me hicieron gracia las sandalias del Buda, no parecen muy cómodas.
El primer templo que visitamos fue el Hachimangu y tuvimos la suerte de ver una boda.
Mis amigas compraron un omikuji, que es una papelito que te dice la suerte que vas a tener.
Y les vino con sorpresa ^^
En Japón hay unos días establecidos para celebrar casamientos y otros para celebrar funerales. Debimos elegir el día bueno de las bodas porque nos encontramos con esta otra pareja de novios.
Y llegamos a la playa. Sí, no hay ninguna foto de la playa, pero es que me fliparon los famosos halcones-roba-comida y me despisté. En serio, tienen mucho peligro si llevas comida en las manos, pero se ven volar tan cerca...
Dos señales que nos hicieron gracia por el camino. La primera está claro lo que significa, la segunda es una señal de ruta de evacuación de sunamis.
Y llegamos al templo Hasedera. No pudimos verlo entero por la hora, pero lo poco que ví me pareció precioso. Es muy recomendable.
Esto es un santuario de inari dentro del propio templo Hasedera, otra prueba de la mezcla entre Shintoismo y Budismo.
Y si los halcones son los reyes de la playa de Kamakura, se puede decir que los cuervos se han quedado con el resto. En las grandes ciudades y sobre todo los días de basura es común compartir calle con ellos.
Mis amigas cogieron afición a eso de purificarse al entrar en cada templo.
Esta, junto con Nikko al norte, es una de las dos escapadas más recomendable que se puede hacer en un día desde Tokyo. Nosotras nos lo tomamos con bastante calma y llegamos un poco tarde porque no nos esperamos que los templos cerraran tan tarde. Nos dejamos mucho por ver así que ya actualizaré cuando vuelva de turisteo.
じゃね!