lunes, 18 de noviembre de 2013

Momiji en el Rikugien

Ya ha llegado la época del momiji a Tokio! Ayer me fui al parque Rikugien, que dicen que es el mejor para ver el cambio de la hoja de otoño en Tokio. Este parque es un jardín de paseo construido alrededor de 1700 para el 5º shogun Tokugawa. Lo de "jardín de paseo" es porque es un tipo de jardín zen que recrea varias escenas del paraíso budista en la tierra, y está diseñado para verlas mientras se recorren sus sendas.













A mitad del camino me encontré esta escena. Las cuerdas las ponen para proteger a los árboles de la nieve del invierno. Y es que con la inclinación que tienen da la sensación de que se van a partir en cuanto sople un poco de viento.










 






















Ayer era el primer sábado que se podía ver el momiji y el Rikugien es un sitio famoso para verlo, asi que estaba llenísimo. Si puediera me gustaría sentarme a tomar un té en una de las casitas de té un día más tranquilo y disfrutar del espectáculo del momiji. Me parece una de las cosas que hacer sin falta en un viaje durante esta época a Tokio.

domingo, 20 de octubre de 2013

Kamakura

En Abril vinieron a verme dos amigas desde España y estuvimos turisteando un poco. Una de las escapadas que hicimos fue a Kamakura, una ciudad al sur de Tokyo (a una hora y poco de Shibuya) con mucha historia y playa!

Para empezar esta foto no tiene mucho que ver con Kamakura, pero es una de las cosas que les hizo gracia a mis amigas y a todo español que viene por primera vez. Hay máquinas de bebidas por todas partes (he leído que incluso en el camino de ascenso al Fuji, !?!?), y hay tantas marcas y clases de bebidas que es imposible aprenderselas. Al principio estaba encantada con esto, sobre todo porque en invierno ponen bebidas calentitas, pero hay tantas tantas que ya me preocupa más la energía que gastamos para poder permitirnos esta nueva necesidad adquirida...


Algunas de las tiendas de la ciudad son preciosas y vale la pena comprar unos cuantos recuerdos allí.  Incluso hay una tienda que vende merchandising de Ghibli!



A Elena le encantan los Budas felices, y en Kamakura los hay por todas partes.




(algunos son muy monos)

 

Incluido este señor Buda, el segundo de bronce más grande de Japón. La verdad es que impresiona bastante cuando giras la esquina a la entrada y te encuentras con él. He oido que se puede entrar dentro, pero nosotras llegamos un poco tarde y no dió tiempo.





Me hicieron gracia las sandalias del Buda, no parecen muy cómodas.


El primer templo que visitamos fue el Hachimangu y tuvimos la suerte de ver una boda.








Mis amigas compraron un omikuji, que es una papelito que te dice la suerte que vas a tener.


Y les vino con sorpresa ^^



En Japón hay unos días establecidos para celebrar casamientos y otros para celebrar funerales. Debimos elegir el día bueno de las bodas porque nos encontramos con esta otra pareja de novios.


Y llegamos a la playa. Sí, no hay ninguna foto de la playa, pero es que me fliparon los famosos halcones-roba-comida y me despisté. En serio, tienen mucho peligro si llevas comida en las manos, pero se ven volar tan cerca...





Dos señales que nos hicieron gracia por el camino. La primera está claro lo que significa, la segunda es una señal de ruta de evacuación de sunamis.



Y llegamos al templo Hasedera. No pudimos verlo entero por la hora, pero lo poco que ví me pareció precioso. Es muy recomendable.





Estas esculturas nos chocaron mucho porque había un montón. Menos mal que no recordé lo que significaban en ese momento. Parece que cada una de ellas ha sido puesta en memoria de un niño muerto o por un aborto :S y realmente hay muchas :(






Esto es un santuario de inari dentro del propio templo Hasedera, otra prueba de la mezcla entre Shintoismo y Budismo.







Y si los halcones son los reyes de la playa de Kamakura, se puede decir que los cuervos se han quedado con el resto. En las grandes ciudades y sobre todo los días de basura es común compartir calle con ellos.


Mis amigas cogieron afición a eso de purificarse al entrar en cada templo.


Esta, junto con Nikko al norte, es una de las dos escapadas más recomendable que se puede hacer en un día desde Tokyo. Nosotras nos lo tomamos con bastante calma y llegamos un poco tarde porque no nos esperamos que los templos cerraran tan tarde. Nos dejamos mucho por ver así que ya actualizaré cuando vuelva de turisteo.

じゃね!